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Sección:
Rehabilitación Psicosocial

PLAN DE ATENCIÓN SOCIAL  A PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL GRAVE Y CRÓNICA  2003-2007 DE LA CONSEJERIA DE FAMILIA Y ASUNTOS SOCIALES DE LA COMUNIDAD DE MADRID. ¿Y AHORA QUÉ?
Francisco Javier Fernández Rodríguez subdirector CRPS de Alcobendas. Consejería de Familia y Asuntos Sociales, CAM. Grupo 5 Gestión y Rehabilitación.

Como todo ciclo que termina, ya sea vital o profesional, antes de iniciar las siguientes tareas que desemboquen en lo próximo que nos toque vivir, es necesario y casi obligatorio hacer una reflexión no sólo de donde estamos, si no también del dónde venimos. Algo en el que uno, agente pasivo y por qué no también activo, de este Plan ya finalizado, que no finiquitado, tiene que hacer como profesional del mismo desde el año, precisamente, 2003.

Este ciclo terminado del Plan surge de la experiencia positiva del programa, de la por aquel tiempo Consejería de Servicios Sociales, que desde 1988 desarrolló una red de recursos sociales para personas con enfermedad mental y que también fue colaboradora y complementaria a la red sanitaria de los servicios de salud mental.
No es solo la inquietud técnica de ampliación o la necesidad real de incrementar recursos en cada área sanitaria, lo que le convierte de Programa a Plan, parte también de una inquietud filosófica y de valores de atención desde los que se entiende la realidad de la intervención:

Igualdad
Normalización
Integración
Individualización
Autonomía

Apoyo Social
Promoción
Coordinación
Perspectiva de Género

 
Realidad de intervención que tiene como inicio fundamental los principios por los que se rigen los servicios sociales desde la Ley 11/2003 de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid.

Responsabilidad Pública
Universalidad
Igualdad
Protagonismo
Solidaridad

Globalidad
Proximidad
Participación
Concurrencia
Coordinación

El Plan se desarrolla por tanto, no como un ente periférico a la realidad social, si no que se sitúa en el interior del tejido social (urbano y rural), para poder llegar a la finalidad de la integración de las personas con enfermedad mental, recorriendo el camino, no como fiel escudero, si no conjuntamente con la red se Salud Mental de la Comunidad de Madrid, dependiente de la Consejería de Sanidad, para llegar a ser un todo. Fundamentándose en los principios que surgen a partir de la reforma psiquiátrica, desde la coordinación adecuada entre los dispositivos, la continuidad de cuidados y la territorialización.

Es importante señalar no sólo el número de recursos, capaces de satisfacer la necesidad de la población en la comunidad de Madrid, si no también su diversidad, imprescindible para poder desarrollar las actuaciones de una integración global a nivel psicosocial, residencial, laboral, apoyo social, apoyo a las familias, atención en la marginación sin hogar…

El número de dispositivos y su diversidad han puesto de manifiesto la importancia de los equipos multidisciplinares e interdisciplinares dentro del Plan. Siendo un apoyo real para lograr la integración, desde una perspectiva de trabajo marcada por los objetivos de rehabilitación, necesaria para llegar al ámbito social pero convergente con lo sanitario, de la enfermedad mental.

El Plan 2003-2007 ha transcendido las fronteras administrativas y técnicas de la Comunidad de Madrid para ser modelo de inspiración de otras comunidades autónomas. Debido sobretodo, a la operatividad del mismo, a su acercamiento a la realidad social y a la obtención de resultados positivos, que cotidianamente experimento en mi desarrollo profesional.

En estos días en que se evalúa el Plan de Atención Social a personas con Enfermedad Mental Grave y Crónica de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales y se realizan los primeros bocetos técnicos y de gestión del próximo Plan de  Salud Mental de la Consejería de Sanidad, es necesario, como ya se está haciendo, pensar en lo que nos hace falta para poder incorporarlo al próximo Plan.

Desde mi experiencia en Salud Mental, primero desde el ámbito sociosanitario de mi labor en Extremadura y posteriormente desde el ámbito de asuntos sociales en Madrid, a título puramente personal, creo que en el futuro más cercano de planificación sería necesario tener en cuenta las siguientes coordenadas:

  • Valorar de forma específica la inclusión de nuevos perfiles: patología dual (consumo y enfermedad mental, discapacidad intelectual y enfermedad mental); jóvenes y atención temprana a primeros brotes, prevención en adolescentes.
  • Mantener y reforzar las coordinaciones entre los recursos y los continuadores de cuidados de los Centros de Salud Mental.
  • Continuar progresando en el trabajo conjunto de los distintos recursos del Plan, a través del intercambio de experiencias y de programas de intervención. Además de orquestar acciones conjuntas contra el estigma en el ámbito de la enfermedad mental.
  • Seguir favoreciendo y ampliando la formación continua de los profesionales de los distintos dispositivos.
  • Avanzar progresivamente en la dotación de recursos específicos, en función de las necesidades que se vayan detectando, sujetos como hasta ahora, a la territorialidad de las zonas sanitarias.
  • Reforzar los recursos hasta ahora existentes tanto con la posible incorporación de nuevos profesionales, como potenciando iniciativas de investigación acerca de los programas, metodología, herramientas de evaluación, etc.

Como el optimismo es innato en mí y confiando con toda certeza, en que los responsables del Plan apuestan en que las cosas tienen que seguir haciéndose bien, por que el ánimo de mejora forma parte de los que nos dedicamos a esto, sea cual sea el campo de actuación. Espero, sinceramente, que los cambios sean una plataforma hacia el avance, una solidez en las acciones, una continuación perfeccionada de la ruta marcada en el 2003.

Pero como ya he dicho a lo largo del artículo, al fin y al cabo es una reflexión individual, un íntimo análisis que resulta del entusiasmo más profundo de lo que experimento día a día en mi quehacer profesional.

 

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