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Sección:
Psiquiatría



¿PUEDEN CONDICIONAR LOS ESTRÓGENOS  DIFERENCIAS DE GÉNERO EN LA ESQUIZOFRENIA?
Dr. Juan de Dios Molina Martín. Psiquiatra. Hospital Dr. R. Lafora

Las diferencias en función del género que han sido descritas en la esquizofrenia son muy importantes ya que podrían arrojar luz acerca de la patogenia de la misma. La incidencia de la esquizofrenia en los hombres y las mujeres es aproximadamente igual.  La evidencia de que la esquizofrenia en mujeres tiene un inicio más tardío y suele tener un curso menos grave, ha llevado a hablar de la “hipótesis estrogénica” de la esquizofrenia. Además parecen requerir menos medicación antipsicótica, muestran una carga genética mayor para la esquizofrenia y presentan un segundo pico de aparición de la enfermedad después de la menopausia. Diversos trabajos han hallado que los niveles de estrógenos en mujeres esquizofrénicas son significativamente más bajos, y que el inicio de la enfermedad y las recaídas aparecían con más frecuencia coincidiendo con las fases del ciclo menstrual con niveles bajos de estrógenos, siendo también mas vulnerables inmediatamente después del parto y en la menopausia.

El estudio de las diferencias de género en psiquiatría es relativamente reciente y está experimentando un especial auge desde hace varios años. En concreto, desde la década de los 90 surgen cada vez más estudios que revelan diferencias de género en la esquizofrenia. Estas diferencias se encuentran no sólo en las variables socio demográficas (edad de inicio, incidencia, riesgo familiar) o sintomatológicas (funcionamiento premórbido, psicopatología), sino también en la respuesta al tratamiento, el curso, la evolución  y el pronóstico.  

Se han estudiado diferencias cerebrales entre sexos en enfermos de esquizofrenia mediante técnicas de imagen estructurales con resultados variables y controvertidos. Respecto a los estudios de neuroimagen funcional, se han realizado aún pocos trabajos que estudien estas diferencias. También existe literatura sobre diferencias en la neurotransmisión entre hombres y mujeres, sanos y esquizofrénicos. En este entramado de datos, llama la atención la consistencia de los estudios que ponen de manifiesto la relación entre hormonas y esquizofrenia.

Aunque los hallazgos en la investigación básica tienen una gran importancia para la práctica clínica, los aspectos psicosociales son igualmente relevantes. ¿Qué influencia tiene el rol femenino, social e intrapsíquicamente establecido, en la vulnerabilidad de la mujer a la esquizofrenia? ¿Cómo interactúan estos papeles con los signos o síntomas de esta enfermedad o con sus decisiones sobre cómo, cuándo y dónde buscar ayuda? Y, en definitiva,  ¿qué relación tiene el papel femenino en la accesibilidad a la atención médica y su seguimiento, y en la evolución y adherencia al tratamiento?

La prevalencia e incidencia de la esquizofrenia es aproximadamente igual para hombres y mujeres, sin embargo existen diferencias de género en varios aspectos de la enfermedad como son: edad de comienzo, fisiopatología, síntomas, curso y respuesta al tratamiento. Estas diferencias de género sugieren la posibilidad del papel clave que desempeñan las hormonas gonadales, concretamente los estrógenos, en la enfermedad;  así como la posible aplicación terapéutica de los mismos. Varios estudios han considerado la posibilidad de añadir estrógenos en el tratamiento de las pacientes esquizofrénicas cuyos síntomas están claramente relacionados con las fluctuaciones de los niveles hormonales durante el ciclo menstrual o en aquellas pacientes con formas resistentes al tratamiento convencional.

Actualmente es un tema polémico, ya que el uso de la THS (Terapia Hormonal Sustitutiva) esta siendo cada vez más restringido, siendo fundamental sopesar los beneficios/ riesgos de la misma.

 

 

Juan de Dios Molina Martín