La Revista de la Salud Mental
Conoce todos los caminos que conducen al bienestar


Sección:
Salud Mental , apoyo a otras disciplinas    

El ejercicio físico tonifica la mente
Alejandra Carmona Franco, Editora y Coordinadora de la sección

Se ha comprobado que el ejercicio físico tiene muchos efectos positivos en el organismo, tanto a nivel físico como psicológico, siendo una de las pautas saludables más recomendadas por los profesionales de la salud.

El cuerpo humano es una complicada máquina que depende de muchos factores para su buen funcionamiento. Como ocurre con las maquinas, nuestro cuerpo también se “oxida” si no se utiliza. Si la máquina no se pone a punto o se mantiene se irá deteriorando y no realizará su trabajo adecuadamente.

Hacer ejercicio se podría comparar con el engrase de la máquina; aunque ciertas piezas pueden funcionar mal, la máquina en su conjunto funcionará mejor si no está oxidada, evitará el deterioro de otras piezas y mejorará el funcionamiento general. Cuanto menos se ejerciten los músculos del cuerpo más débiles estarán y tendrán menos capacidad para afrontar un esfuerzo.

El ejercicio físico es recomendable para todo el mundo, especialmente para las personas aquejadas de dolor, las personas mayores o las personas que sufren alguna alteración emocional como la ansiedad o la depresión.

Así, en cuanto a los efectos psicológicos positivos podemos destacar:
a) una disminución en los estados ansiosos y depresivos;
b) un aumento en la capacidad de afrontamiento de la persona ante el estrés, de forma que disminuye el conjunto de sentimientos de preocupación, inquietud, tensión y falta de bienestar;
c) un aumento en el rendimiento académico y/o laboral, que provoca un mejor rendimiento intelectual así como una mayor capacidad de memoria;
d) favorece una mayor estabilidad emocional;
e) favorece una imagen corporal más positiva;
f) aumenta el sentimiento de autocontrol.

En cuanto a los efectos físicos positivos:

a) el ejercicio es inductor de opiáceos endógenos (la endorfina*), es decir, con la realización de actividad física el organismo segrega sustancias de carácter analgésico que disminuyen la experiencia de dolor;
b) la actividad física tiene un efecto favorable sobre el sueño y facilita la circulación sanguínea;
c) mejora el tono muscular y aumenta la extensión de los movimientos;
d) ayuda a la coordinación permitiendo un movimiento más libre y más fácil;
e) previene lesiones como los tirones musculares o las contracturas por acumulación de tensión.

La actividad física prepara el cuerpo para funcionar más óptimamente. Lo mejor que puede hacer es procurar, en la medida de lo posible, mantener un ritmo de vida diario normal y realizar algún tipo de actividad física todos los días.

A este respecto son muchas las actividades que se pueden hacer, siendo la más fácil y económica la de andar, actividad que se puede compartir con amigos y así convertirla en una actividad lúdica.

Ante cualquier actividad que se empiece a practicar, se ha de tener presente que el ejercicio debe ajustarse a la tolerancia inicial ante el esfuerzo, a la estructura muscular particular, a la flexibilidad y a los niveles cambiantes de tensión, ya que todos somos distintos en cuanto a estos factores y no se puede determinar de forma general un programa de actividad perfecto para cada persona.

 

 

 

Otros articulos que te pueden interesar
La complejedad del dolor
Apoyo de la psicologia a otras disciplinas
En la consulta del dentista
El corazón fuente de vida