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Sección:
Salud Mental en el Trabajo

La Asertividad. No me atrevo a decir lo que pienso.
Beatriz Becerro de Bengoa y Alfonso Alonso Parga. Editores y Coordinadores de la sección: Salud Mental en el Trabajo

¿Que por qué se dice SI, cuando lo que se quiere decir realmente es NO?,

Decir NO a tiempo nos puede cambiar la vida. Inevitablemente una negativa parece estar ligada a situaciones de conflicto poco deseadas: " Si me niego, tengo el despido seguro", " voy a crear antipatías entre mis compañeros", y un etcétera de pensamientos, que en definitiva, son sólo pensamientos, no tienen por qué convertirse en realidad.

La clave principal para adentrarnos en el gran mundo de la asertividad comienza por dejar de lado la leyenda : "Decir NO = Conflicto, agresividad", y abrir bien todos nuestros sentidos para comprender que un NO a tiempo puede evitarnos futuros fracasos, situaciones de estres e incluso depresiones por miedo a un "NO" en su momento.

Es imprescindible diferenciar entre :

1. El convencimiento en la negación, esto es, lo miremos por donde lo miremos, no conviene en absoluto aquello que se nos propone. Situaciones que resultan muy habituales, por ejemplo, los famosos "brownings" (aquel vocablo utilizado con cierta ironía a finales de siglo para identificar a los "marrones") que llegan a última hora caidos incluso, ¿por qué no? con propósitos a veces no muy éticos a los cuales no se debería acceder jamás, ya que a partir de ahí, peligra el convertirse en un hábito.

2. Luego existe otra situación en la que se está convencido firmemente para aceptar la propuesta lanzada, y el tiempo se encarga de demostrar lo contrario. A partir, de ahí, es dónde comienza la fase ensayo-error, aquella que debería ser un ejemplo para posteriores situaciones similares. Es decir, la típica frase de : "a mi ya me la jugaron, una, y ya no más Santo Tomás" , es entonces cuando, comienza a ser necesario fortalecer nuestras respuestas asertivas para no volver a caer.

3. Y por otro lado, existen momentos dónde nos envuelve la duda y no tenemos claro si dar el NO o acceder, inevitablemente, ante la duda, siempre somos vulnerable. En este caso, la mejor opción para conseguir el éxito, es la la información. Antes de tomar cualquier decisión es imprescidible contar con toda la información disponible. (ver art. Me han ofrecido un puesto de trabajo ¿qué hago?)

Pues bien, de todas estas situaciones, sólamente podremos plantear la asertividad en el primer punto; y el segundo dónde una vez aprendida la lección ya sabemos cómo responder.

El principal rasgo que potenciará la consecución de cada una de las decisiones, es la autoestima. Creer en nosotros mismos, en las decisiones tomadas y en el propio potencial para llegar al objetivo deseado, es la gran polea que nos permitirá arramplar con cualquier peso pesado, para que nuestro interlocutor, no gestione nuestras decisiones, y seamos nosotros mismos los que dirijamos la conversación hacia nuestro terreno.

Es clave tener en cuenta que:

  • el lenguaje verbal se mantenga firme y claro,
  • la mirada, directa a los ojos del interloculor.
  • La voz firme sin titubeos.
  • Aunque los gestos sean firmes, la disposición corporal deberá ser relajada.
  • En definitiva, ofrecer un aspecto de seguridad y convencimiento.

Para llegar a afianzar la conducta asertiva será de gran ayuda una serie de técnicas que serán un apoyo dependiendo de las circunstancias. No es posible utilizar todas las técnicas a la vez, pero Si, nos serán imprescindibles para llevar una conversación asertiva con éxito, utilizando cada una de ellas, en el momento adecuado:

  • Disco rayado: repetición serena y constante de aquellas frases que expresan nuestras necesidades. ( Ejem: Como te he comentado antes, mi principal interés en estos momentos es ...).
  • Banco de niebla: Reconocer que el interlocutor posee parte de la verdad, pero sin llegar a darle la razón (Ejem: Si, por supuesto, esto que me estás contando es un acierto, por ello creo que lo mejor será que llevemos a cabo mi propuesta).
  • Libre información: Identificar parte de la conversación del interlocutor como reconocimiento de la importancia de nuestra exposición. (Ejem; Tal y como has expuesto antes, creo que mi propuesta se ajusta perfectamente a tu comentario).
  • Aserción negativa: Reconocer de forma natural y decidida, las cualidades negativas de nuestra propuesta. (Ejem: Por supuesto, está claro, estoy de acuerdo contigo, ese punto de vista es negativo).
  • Interrogación negativa: Llevar a los demás a realizar críticas sinceras, aprovechándolas , si son útiles , y deshechándolas si son manipulativas. (Ejem: ¿No crees que lo que me estás proponiendo va a hacer peligrar mi puesto?.
  • Autorrevelación: Revelar aspectos de uno mismo que provocaban sentimientos de ignorancia o ansiedad. (Ejem: No se si lo sabías, pero si no es así, te quiero informar de que conseguir esta promoción en mi carrera profesional,supuso para mí un gran esfuerzo debido a la falta de seguridad que tenía en aquel momento).
  • Compromiso viable: Proponer una solución de compromiso en la que los dos cedan pero sin perjudicar a ninguno. (Ejem: En este caso, yo me comprometo a poner más de mi parte, sabiendo que tu estás dispuesto a ceder también dónde me has comentado).

A partir de aquí, para conseguir un control adecuado de estas técnicas y llegar a la consecución de nuestras propuestas, no hay más, que un constante entrenamiento día a día, os aseguramos que el resultado es de seguro éxito.

 

 

Beatriz Becerro de Bengoa
Beatriz Becerro de Bengoa

Alfonso Alonso
Alfonso Alonso Parga