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Sección:
Salud Mental en el Trabajo

SER COMPETENTES EN EL DESEMPEÑO DE UN PUESTO DE TRABAJO
Beatriz Becerro de Bengoa y Alfonso Alonso Parga. Editores y Coordinadores de la sección: Salud Mental en el Trabajo

¿Qué hago yo aquí en un sitio como este?. Muchas veces nos echamos las manos a la cabeza, y nos preguntamos si estoy en el puesto adecuado, si reporto al mejor de los mandos, o si la empresa coincide con mi filosofía. Todos como seres humanos nos planteamos ese tipo de preguntas en algún momento de nuestras vidas y por supuesto, en algunas ocasiones estaremos más satisfechos y otras veces nos encontraremos perdidos en un mar de dudas.

Adentrándonos en el tema de la competencia, hay varios situaciones clave que generan desmotivación y por tanto insatisfacción que por supuesto, deriva en la incompetencia.

¿Por qué una persona no se siente competente?, puede ocurrir lo siguiente:

  1. Falta de interés: La falta de interés ante la actividad que desempeña, lleva a la desidia, a la falta de esfuerzo para realizar bien el trabajo.
  2. Motivos externos a la persona: Habiendo interés por el trabajo, a veces sucede que hay otros motivos ajenos a las habilidades personales, que hacen imposible llegar al cumplimiento de unos objetivos inmediatos.
  3. Objetivos irreales: El marcarse una serie de retos que superen el nivel de habilidades de la persona, hace que el cumplimiento del mismo no sea factible y con ello, desemboque en un estado de ansiedad no deseado.
  4. Dominio de la tarea: El control absoluto de una tarea, al cabo de un tiempo, se transforma en una tarea banal, en la que ya no existen desafíos, ni satisfacción al finalizarla con éxito, y el propio aburrimiento acaba por difuminar la atención.
 

Falta de interés

 

Motivos externos

 

Objetivos irreales

 

Dominio de la tarea

La satisfacción de sentirse competente es una necesidad para el ser humano, el simple hecho de hacer bien las cosas, repercute tanto en el bienestar mental como en el interés por futuras tareas similares. Las opiniones y comentarios de terceras personas, (feedback) ante un trabajo bien hecho, reaviva las fuerzas para seguir desempeñando las tareas.

Además de disfrutar cuando uno está desarrollando las propias habilidades , es necesario que el objetivo obtenido, reciba un reconocimento.

¿Qué es necesario para que el nivel de competencia genere satisfacción?

1. Información. Como ya hemos comentado en anteriores artículos, y como es obvio en cualquier ámbito de nuestra vida, la información en clave. El partir de los conocimientos específicos necesarios para ejecutar una tarea, es el punto de partida principal para conseguir el éxito, de lo contrario, se generarán estados de ansiedad los cuales no beneficiarán en absoluto un desempeño exitoso.

2. Reconocimiento. La famosa palmadita en la espalda, no forma parte de una leyenda, si no que forma parte del día a día de la motivación, ya sea en forma de comentario, como por ejemplo:

  • un simple, ¡buen trabajo! a tiempo;
  • o en clave de recompensa económica, ya sean bonus, variables o recompensas por objetivos
  • Promoción: ¡te mereces un ascenso!
  • Premio: ¡Te hemos propuesto para el viaje de los mejores de este año 2006
  • Un etcétera de opciones para premiar el buen trabajo

3.Centrar y reconocer la valía y las habilidades de la persona, en el desempeño de su trabajo, tras el éxito conseguido, y no basarnos en justificaciones o comentarios destructivos como: "¡era una tarea muy fáci!", "¡parte del trabajo lo tenía hecho!", "¡para su nivel de conocimientos, era pan comido!" o "¡ha tenido suerte!".

4. Equilibrio entre el nivel de habilidades y la tarea a realizar.

Como ya hemos comentado, si la tarea es fácil, se tiende al aburrimiento, en cambio si se considera difícil nos llevará a niveles de ansiedad poco recomendables para un final de seguro éxito.

Debe de haber una relación congruente con la tarea y nivel de habilidades.

5. Plantear objetivos reales lo suficientemente ambiciosos para provocar un nivel de satisfacción alto al conseguirlos.

6. Evitar las comparaciones, "las comparaciones nunca fueron buenas". Hay que tener especial cuidado a la hora de comparar el desempeño entre diferentes personas incluso entre situaciones parecidas o distintas que ha ejecutado la misma persona, ya que corremos el peligro de no tener todas las variables que interfieren en la tarea para hacer un juicio justo.

Para decidir si una persona es competente o no, como podemos ver, no parte de una mera definición, si no que para decidir tal término, depende de varios factores tanto internos como externos.

 


Beatriz Becerro de Bengoa


Alfonso Alonso Parga