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Sección:
Salud Mental, Implicaciones Legales y Forenses

El certificado de idoneidad: pasaporte para la adopción internacional Mª del Carmen Antón Boix, Abogado del Ilustre Colegio de Madrid

 “Las adopciones consideradas por el Convenio sólo pueden tener lugar cuando las Autoridades competentes del Estado de recepción: a) Han constatado que los futuros padres adoptivos son adecuados y aptos para adoptar.  ...” art. 5 Convenio de Adopción Internacional, la  Haya 1.993.

La adopción es un proceso jurídico a través del cual se realiza la filiación. Es una institución de protección de menores por la que se establece un vínculo de filiación entre el adoptado y el adoptante, extinguiéndose todos los que existieran entre el adoptado y su familia biológica, salvo los relativos a los impedimentos matrimoniales.

La adopción ofrece a través de una tramitación legal los mismos derechos y deberes que una paternidad natural. Al igual que sucede con las demás instituciones de protección de menores, la constitución de la misma debe siempre realizarse en beneficio del interés superior del menor, esto es, aplicando el principio de favor minoris.

Debido a múltiples factores cada vez son más los adoptantes españoles que acuden al extranjero para adoptar a un menor. La adopción internacional puede definirse, desde un punto de vista amplio, como aquella en la que concurre un elemento de extranjería. No obstante, el prototipo de adopción internacional es la constituida en el extranjero por autoridad extranjera cuando el adoptante es español residente en España y el adoptado es extranjero nacional y residente del país en el que se constituye la adopción.

La adopción internacional es una medida de protección por la que un menor de un país extranjero pasa a formar parte de una familia de otro país con plenitud de derechos filiales. Esto es, promover la adopción de un menor extranjero por una persona o pareja, como forma idónea para la reconstitución de su vida familiar.

La normativa básica y fundamental en esta materia la constituye el Convenio de La Haya de 29 de mayo de 1993, relativo a la Protección del Niño y a la Cooperación en materia de Adopción Internacional, ratificado por España el 11 de junio de 1995, en vigor desde el 1 de noviembre de 1995. Este Convenio constituye el marco base de la normativa de las CCAA en relación a la tramitación de las adopciones internacionales y de acreditación de organismos privados mediadores en adopción internacional. El referido convenio tiene por objeto a) Establecer garantías para que las adopciones internacionales tengan lugar en consideración al interés superior del niño y al respeto a los derechos fundamentales que le reconoce el Derecho internacional; b) Instaurar un sistema de cooperación entre los Estados contratantes que asegure el respeto a dichas garantías y, en consecuencia, prevenga la sustracción, la venta o el tráfico de niños y; c) Asegurar el reconocimiento en los Estados contratantes de las adopciones realizadas de acuerdo con el convenio.

En cuanto a la regulación estatal, ha de tenerse en cuenta el artículo 9.5 Código Civil y la LO 1/1996 de 15 enero, de Protección Jurídica del Menor, de Modificación Parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, concretamente su art. 25.

La adopción internacional ha adquirido en España una dimensión e importancia social tal que hace que se le preste una creciente atención y apoyo tanto por parte de las Administraciones Públicas competentes como de instituciones privadas comprometidas con el bienestar de la infancia. En este sentido se crea el Consejo Consultivo de Adopción Internacional, establecido por el Real Decreto 521/2005, de 13 de mayo y que queda integrado en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales que tiene como objetivos servir de cauce para la participación y colaboración en materia de adopción internacional con las Administraciones públicas competentes de todos los sectores afectados, así como el análisis permanente de la situación de la adopción internacional en España, y la formulación de propuestas tendentes a desarrollar mejoras sustantivas y de procedimiento en esta materia.

En España, las Comunidades Autónomas han asumido las competencias en materia de menores y son las que gestionan y tramitan las adopciones. Son las únicas que a través de sus respectivos organismos competentes en materia de menores –en Madrid el Instituto Madrileño del Menor y la Familia-, pueden otorgar el certificado de idoneidad a los solicitantes de adopción.

La tramitación de los expedientes de adopción internacional en las diferentes CCAA comienza con una sesión informativa en el Organismo Autónomo competente en la materia, donde se informa a las familias adoptantes sobre la situación de los diferentes países de origen de los menores susceptibles de adopción, y sobre el proceso que deben seguir para la tramitación de sus expedientes.

El primer paso es la obtención del certificado de idoneidad, emitido por el Organismo Autónomo competente en adopción internacional. Este certificado se otorga basándose en un informe psicológico y un informe socio-familiar. Con la finalidad de aligerar el proceso, las CCAA han ido firmando Convenios con los Colegios Profesionales de Psicólogos y de Asistentes Sociales y Diplomados en Trabajo Social, estableciendo el Turno de Intervención Profesional en Adopciones Internacionales (TIPAI), integrado por profesionales formados en la materia. Los adoptantes, pueden optar por profesionales de la Comunidad o del TIPAI para la realización de estos informes.

Los pasos que seguirá la familia solicitante de adopción internacional, habiendo pasado los trámites previos a la obtención del certificado de idoneidad, son los siguientes:

El informe psicosocial  preciso para obtener el certificado de idoneidad se compone de la valoración de dos profesionales, psicólogo y trabajador social, un equipo técnico competente de cada Comunidad Autónoma que explorarán, de forma coordinada, parcelas diferentes y complementarias (psicológica y situación socioeconómica).

El informe psicosocial es una valoración para determinar la idoneidad del solicitante. Se realiza un estudio para determinar si el solicitante reúne las condiciones necesarias de idoneidad para adoptar un menor.

Este estudio y la valoración consiste en:

  • Recorrido formativo/informativo.
  • Una entrevista con el/la psicólogo.
  • Una entrevista con la asistente social.
  • La asistente social visita el domicilio del solicitante.

Las condiciones sociales y psicológicas de las familias y conclusiones del estudio quedarán recogidas en dos informes (informe psicológico e informe social). Dichos documentos deben ser visados, es decir, validados y certificados por los respectivos colegios profesionales. Gestión que realizarán los propios técnicos.

Posteriormente, los dos técnicos estudiarán la información obtenida y se encontrarán nuevamente en una reunión de valoración para establecer conclusiones comunes: la valoración técnica. Ésta puede ser “favorable” o “no favorable”. Se emite un informe “favorable” cuando se considera que las circunstancias sociales y psicológicas de la familia son adecuadas para la integración de un menor y, por consiguiente, se ajustan a lo establecido en la legislación vigente, en la que se recogen los requisitos que deben presentar las familias que se dirigen a la adopción. Por el contrario, se elabora un informe “no favorable” cuando las condiciones de la familia no se ajustan a la legislación vigente.

Entre estos requisitos se mencionan los siguientes: “tener medios de vida estables, capacidad para cubrir las necesidades de los niños, disfrutar de un normal estado de salud física y psíquica, que no repercuta en el cuidado de los hijos; una vida familiar y social estable,  carencia en las historias personales de los padres de situaciones que implique riesgo para el menor, una actitud positiva frente a la historia y circunstancias del menor a adoptar, etc.”.
En todo caso, la valoración favorable del estudio psicosocial no conlleva la obtención inmediata del certificado de idoneidad, ya que es la Comunidad Autónoma la que emite este certificado valiéndose de los estudios realizados pero sin que los mismos sean vinculantes. Por esta razón, puede existir un dictamen diferente por parte de la institución pública, aunque no es un hecho frecuente

Se concluye con una entrevista devolutiva con la asistente social y el/la psicólogo. La familia será convocada a una última reunión. En esta ocasión, estarán presentes los dos profesionales. Durante la misma, se darán a conocer las conclusiones del estudio psicosocial y se entregarán los dos informes a los solicitantes.

En función de los estudios realizados y conforme a la legislación vigente en materia de adopción, la Unidad de Adopciones de la Comunidad Autónoma de residencia, emitirá el correspondiente “certificado de idoneidad”.

Con este documento en su poder la familia puede continuar su proceso de adopción con el siguiente paso: la tramitación del expediente.

Obtenido el certificado de idoneidad para un país determinado, la Comunidad Autónoma informa a los adoptantes sobre las Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI) acreditadas para ese país. Elegida una ECAI concreta, la Comunidad manda el certificado de idoneidad a dicha entidad, que entra en contacto con los adoptantes.

El papel fundamental de las ECAI, a las que hace referencia la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, es el de ayudar y apoyar a los padres durante todo el proceso de tramitación de la adopción internacional, lo que implica falta de dilación injustificada del proceso, claridad y legalidad rigurosas, además de un amparo personal y total tanto en España como en el país de origen del menor.